Por el derrumbe de las ventas y tras alcanzar un acuerdo con el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), la automotriz de capitales franceses Renault decidió parar la planta de Córdoba con la idea de evitar futuros despidos en el corto y mediano plazo.

La suspensión de sus 1.500 operarios será hasta el viernes inclusive. Se trata de un plan de contingencia que podría repetirse en las próximas semanas dado que la compañía, al igual que sus competidoras, tiene stock que no está pudiendo colocar en el mercado por la notable baja en la demanda de vehículos.

En ese sentido, cabe recordar que la venta de automóviles cero kilómetros cayeron un 42,8% anual en febrero, hasta las 39.825 unidades.

Los indicadores de ventas y patentamientos son negativos desde septiembre pasado y al menos por ahora en la industria no ven señales de recuperación hasta el segundo semestre.

Las suspensiones de Renault llegaron una semana después de que laS automotrices Peugeot y Honda, respectivamente, suspendieran a miles de trabajadores, en un contexto de crisis que golpea fuerte al sector automotriz y afecta a más de 7.000 operarios en todo el país.

En ese sentido, la semana pasada la fábrica de carrocerías de colectivos Metalpar cerró la planta que tenía en el partido de San Martín y echó a 600 empleados, entre operarios, personal de limpieza y seguridad.