Luego del polémico desfile en el acto del bicentenario, el carapintada Aldo Rico se mete de lleno en la política y ubica a su esposa Marisa Raquel Guilanea, al frente de uno de los juzgados de falta que estaba vacantes en San Miguel, a pedido del propio jefe comunal, Joaquin De La Torre.

De esa manera, Rico y De la Torre consolidan sus acuerdos políticos, luego de dos años, cuando el ex carapintada decidió bajar su lista para no entorpecer la primera elección de De la Torre dentro del Frente Renovador; mientras que el año pasado, frente a un candidato fuerte como Franco La Porta, directamente no participó y no escatimó con el alcalde de San Miguel

Ahora, mientras De la Torre espera sumarse al “equipo” de la gobernadora provincial, María Eugenia Vidal,  Rico volvió a “cobrar” con la designación de su esposa al frente de uno de los juzgados de falta que estaba vacantes en el distrito y se recuerdan las tristes acciones y declaraciones de ambos: Rico con su conocida sublevación contra el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín y De la Torre firmando al pie una solicitada en favor de Videla.

El nombramiento de Guilanea, se viene barajando desde julio último y a la par de las negociaciones para que De la Torre llegue al Gabinete de Vidal.

Según Diario Plus, la mayoría de De la Torre facilitó la designación de la Marisa Raquel Guilanea al frente del Juzgado de Faltas Número 1, que se encontraba vacante desde el primero de junio por el retiro del doctor Julio Johansen.

En este caso, es el factor oportunidad el que hace más escandaloso el acuerdo. De la Torre está a punto de sumarse al gabinete de María Eugenia Vidal como ministro de Producción y Rico está en el ojo de la tormenta por su participación en los desfiles del Bicentenario de la Independencia y por sus polémicas declaraciones públicas, en las que afirmó no estar arrepentido por su comportamiento antidemocrático.