Una de las sorpresas de la elección en el Conurbano fue la caída del sabbatellismo tras gobernar por 16 años el municipio de Morón, el territorio del oeste bonaerense desde donde el candidato a vicegobernador del FpV, Martín Sabbatella, impulsó su carrera política.

El postulante de Nuevo Encuentro en este caso era el hermano del titular de la AFSCA, Hernán Sabbatella, que buscaba mantener la hegemonía de NE en un Municipio que gobierna desde 1999.

Pero la jornada negra para el sabbatellismo fue total. Es que el macrista Ramiro Tagliaferro, esposo de María Eugenia Vidal, se impuso por más de 10 puntos de distancia.

La alarma de una posible derrota se había encendido en 2013, cuando el Frente Renovador se impuso en las legislativas, y por segunda vez en las PASO de este año, después de que Tagliaferro fuera el candidato más votado y el FpV –con tres listas– sólo lo superara por dos puntos.

La misión del sabbatellismo después del 9 de agosto era seducir al peronismo kirchnerista que había apoyado a otras dos opciones, una sciolista y la otra del Partido Justicialista.

El golpe, que deja sin base territorial a Nuevo Encuentro, ya abre incógnitas sobre el futuro político del espacio que esperaba tener expansión tras los comicios y terminó siendo uno de los más castigados por las generales