No sería una sorpresa que un dirigente político tenga dos caras ante un hecho, una pública y otra en la intimidad. Lo que llamó la atención es que las dos posturas de Sergio Massa sobre Joaquín De la Torre quedaron expuestas ante todos en cuestión de horas.

De la Torre, asumió ayer como ministro de María Eugenia Vidal, con aspiraciones de engordar la pata peronista del PRO. Para ello pidió licencia de su cargo de intendente de San Miguel, lugar que había retenido en 2015 desde la lista del Frente Renovador.

Antes de dar el salto al gobierno de "Mariu", De la Torre pegó el portazo en el massismo y hasta esbozó críticas al espacio que lidera el tigrense y lo cobijó por algunos años.

Al momento de tomar el cargo, el de San Miguel recibió un fraternal saludo de Massa. A través de su cuenta de Twitter, el actual diputado nacional escribió: "No tengo dudas que @delatorrej va a desempeñar una excelente labor al frente del Ministerio de Producción bonaerense. ¡Éxitos Joaco!"

Pero en el mismo instante, en los hechos, el propio Massa pareció no estar tan contento con "Joaco". Es que los renovadores, que de hecho cogobiernan con Vidal la Provincia, le vaciaron el acto de asunción y lo dejaron sólo a la hora de jurar.

Aunque desde su perfil público de la red social Massa parece ameno, desde los hechos se pone "memorioso", al estilo Mirta Legrand.