Merlo ingresó en un contexto complejo de ingobernabilidad. Y el principal apuntado por esta situación es su intendente saliente Raúl Othacehé, quien perdió las elecciones pasadas y deberá dejar su cargo el 10 de diciembre.

Su vencedor en la interna del Frente para la Victoria y jefe comunal electo, Gustavo Menéndez, lo responsabilizó de instigar una masiva toma de tierras en el distrito y de tomar diferentes medidas presupuestarias para "vaciar" al municipio.

De acuerdo a la denuncia e imágenes áreas de la zona ocupada, serían unas tres mil familias que en los días previos a las elecciones del pasado 25 de octubre se instalaron en un predio de 60 hectáreas sobre la ruta 1003, en el Barrio Nuevo de la localidad de Libertad.

La primera ocupación ocurrió el 21 de octubre, en un predio destinado a un plan federal de 340 viviendas sociales. Días después, se organizó otra toma en un terreno lindero, una finca de propiedad privada. Al igual que en otras usurpaciones, la maniobra incluye la venta ilegal de los terrenos y su loteo.

Es más, hoy aparecieron por las calles de Merlo unos curiosos volantes que ofrecen los terrenos ocupados y hasta dan facilidades de pago a quienes quieran comprarlos.

"60 únicos lotes totalmente en cuotas y en pesos sin indexar", rezan los panfletos que hasta dejan teléfonos de contacto para quienes quieran acceder a mayor información y quedarse con una porción de las tierras tomadas.

La estrategia de sembrar caos social de Othacehé para minar las chances de Menendez de gestionar sigue firme. Parece no importarle las consecuencias ni tampoco la resolución que pueda tener esta maniobra.