Con Merlo hecho un polvorín por las versiones de cruces de vereda del alcalde Raúl "Vasco" Othacehé, Gustavo Menendez, su principal opositor, fue en busca de la bendición de Daniel Scioli para sostener su precandidatura en el distrito del Oeste.

Alarmado por las señales de retorno del intendente al Frente para la Victoria, Menedez se acercó a pedirle a Scioli el respaldo necesario para enfrentar el poderoso Barón del Conurbano en los próximos comicios.

En un encuentro, que se desarrolló en las instalaciones del Banco Provincia (BaPro) en la Ciudad de Buenos Aires, el gobernador bonaerense le reiteró a Menendez su apoyo y le garantizó que, a pesar de la cada vez más probable llegada de Othacehé, será él quien lleve el naranja en el distrito.

En la reunión pautaron que si el "Vasco" vuelve al FpV no le pedirán a Menendez que decline su postulación, sino que le abrirán el camino para que ambos se enfrenten en las PASO del 9 de agosto en las internas partidarias.

En caso de que el escenario sea un enfrentamiento entre Othacehé y Menendez en el marco de unas internas del oficialismo, Scioli conseguiría una muy importante tracción de votos porque hoy son los dos principales referentes del populoso distrito del oeste.

Menendez lidera la agrupación Grande Merlo y aspira a destronar al intendente que hace 25 años conduce el destino de Merlo. Las disputas entre ambos son de alto voltaje y ya tuvieron episodios de violencia y también capítulos en los tribunales.

En el distrito se posan las miradas de gran parte del arco de la política bonaerense. Se trata del municipio con más electores de la primera sección electoral, por lo que de su destino depende gran parte del futuro político de ese conglomerado en el que el massismo obtuvo sus mejores resultados en 2013.