“Somos los únicos que nos hicimos cargo de la problemática en violencia de género”, así reaccionó Julio Zamora, actual Intendente de Tigre, a  la protesta del pasado viernes en la que se pedía el esclarecimiento de 5 crímenes, que se suman a los 37 femicidios que sucedieron en su distrito durante los últimos dos años.

Enseguida el jefe comunal optó por defender su gestión al frente del municipio al subrayar el modelo de prevención de violencia de género de Tigre, con el sistema DAMA y el "alerta Tigre SMS".

De lo que prefirió no hablar es de las sospechas que vinculan la muerte de esas mujeres con la trata de personas, el narcotráfico y la corrupción policial de la dependencia 6 de El Talar.

Es que el viernes por la mañana vecinos, vecinas y dirigentes de distintos partidos políticos se dieron cita en la puerta de la fiscalía de General Pacheco, partido de Tigre, que investiga el caso de la muerte de Tamara López.

Los vecinos exigían por la reglamentación "urgente" de la ley de trata. Y así lo manifestó la diputada provincial Gabriela Troiano, quien acompañó la marcha: "muchas de las chicas mueren violadas y golpeadas y las denuncias son tomadas con errores, hay una policía cubriendo y además se dejan caer las causas”.

Es más, en declaraciones frente a la fiscalía de Pacheco, Julia Ibarra, madre de Tamara, destacó que hubo muchas irregularidades en el procedimiento policial y judicial luego del hallazgo del cuerpo de su hija. “No fue a la morgue. Fue a la Cochería de El Talar, que tiene trato y contrato con Acción Social del Municipio”, declaró.

Y agregó: “No le habían notificado a mi familia de la muerte de mi hija, vino un patrullero del COT, bajan dos mujeres y le dicen a mi hija de 14 años que iban a ofrecerle un cajón para la chica que había aparecido muerta”.

Para hacer la denuncia de desaparición de Tamara, Julia también describió que “el día 17 a las tres de la tarde, fui a hacer la denuncia a la fiscalía de El Talar pero no me la tomaron porque no había personal disponible. El día 23 fui nuevamente a hacer la denuncia. Me la tomaron, pero me dieron vueltas como cuatro horas para tomar una averiguación de paradero”.

A pesar de ello Zamora prefirió seguir defendiendo su gestión: “El Estado municipal es el único que tomó de forma activa el problema de la inseguridad para las mujeres y lo trabaja con herramientas que dieron resultados concretos, con más de mil quinientas mujeres protegidas con tecnología y con casi 200 agresores aprehendidos” optando por definir estas muertes como casos de "Inseguridad".

El jefe comunal aseguró que "a dos años del lanzamiento del programa Alerta Tigre Género y del Dispositivo de Alerta para Mujeres Agredidas (DAMA), el Municipio de Tigre ya logró que entre ambos sistemas se logre aprehender a casi 180 agresores"

Y, siguiendo con la defensa de su gestión, se inmoló, además, para defender a la de su antecesor en el cargo, Sergio Massa: “Antes de la gestión del intendente Sergio Massa esta problemática estaba oculta, nadie hablaba del tema. El Municipio de Tigre fue el único que en estos ocho años se hizo cargo de trabajar para disminuir la violencia de género con políticas que lograron que muchas mujeres no fueran agredidas”.

“Tenemos que seguir trabajando en esto, porque es un tema cultural, social y tiene implicancia en todos los ámbitos. Pero tiene que haber inversión de parte del estado nacional y provincial: En los últimos diez años, cada vez se incrementa más el número de femicidios en el país, y las mujeres son quienes más sufren la inseguridad”, agregó Zamora.

Respecto de la protesta por los casos de femicidios, el intendente Zamora finalizó: “El problema no es sólo la violencia, las políticas contra la inseguridad en Argentina no contemplan que a las mujeres las matan en sus casas, donde son más vulnerables. Para las mujeres, la última década fue una década perdida”.

Pero mientras el jefe comunal repartía responsabilidades y conjugaba frases, en la manifestación se reclamaba por el esclarecimiento de crímenes que, según sospechan, involucran al narcotráfico, la trata de personas y la corrupción de la seccional 6 de El Talar.