Por estas horas Merlo es un hervidero. Es que la visita del gobernador, Daniel Scioli, al populoso distrito del Oeste para entregar elementos de seguridad detonó la política local y desató una ola de versiones cruzadas.

Mientras que la foto y la cordialidad entre el gobernador, y principal precandidato a presidente del Frente para la Victoria, y el intendente massista, Raúl "Vasco" Othacehé, fue leída por muchos como un gesto de acercamiento "irreversible", otros prefieren ser más cautos.

Todos recuerdan las feroces críticas que el alcalde esbozaba sobre el ex motonauta y sobre la gestión nacional, y por eso creen que la instantánea es un signo de izar la bandera blanca que derivará en un seguro salto de vereda del intendente.

Sin embargo ayer Othacehé aclaró, en declaraciones que reproduce Agencia La Provincia: "Sigo con Sergio (por Massa)".

Aunque también aprovechó la oportunidad para tirarle algunas flores a Scioli: "nos está dando respuestas importantes en nuestro Merlo" y habló de "madurez política".

Los que no están nada contentos con el gris partidario en el que entró hace semanas el intendente de Merlo son los kirchneristas que militan con el precandidato a intendente Gustavo Menendez.

Desde el sector de Menendez, pata naranja en el distrito del Oeste, salieron a pedir que no se reciba al "Vasco" en el FpV. Con un duro comunicado sostienen que "recibir a Othacehé sería cambiar un paso adelante por diez pasos atrás.

“Sería un grave error que Othacehé sea admitido dentro del F.P.V. porque no representa al proyecto nacional, sumió en la pobreza al pueblo de Merlo por no aplicar las políticas nacionales y representa lo más oscuro de la dirigencia”, expresó Menendez.

En las próximas, entonces, se terminará de armar el rompecabezas electoral del distrito. Veremos si la feroz batalla entre Othacehé y Menendez se traslada a las urnas el 9 de agosto o serán el plato principal del 25 de octubre.