Con un multitudinario festival, la comunidad de Merlo recuperó el “Centro Recreativo Infantil Semillero del Lago”, club que había sido usurpado por una patota al servicio de Raúl "Vasco" Othacehé, en plena campaña electoral.

Los ocupantes, barrabravas del Club Argentino de Merlo, tuvieron tomado el predio y amenazados a los vecinos, hasta que las urnas provocaron el principio del fin del reinado de terror en el distrito del oeste.

En ese contexto el club de barrio fue recuperado por un Estado que volvió a estar presente en el municipio. Por ello Gustavo Menendez, sus secretarios, concejales y consejeros escolares asistieron al evento para acompañar la movilización de la comunidad.

"Después de la censura y usurpación volvimos al barrio", repetían los vecinos al tiempo que iban llegando para hacer posesión, nuevamente, de lo que les es propio.

Menendez expresó que la columna vertebral de su proyecto pasa por la cultura, la educación y el deporte, y es por ello que estos espacios que se recuperan (como el semillero y otros en proceso de re ordenamiento) son fundamentales para combatir la droga y la deserción escolar.

"Que sirva como ejemplo el Semillero para otros clubes. Que un barrio movilizado y organizado logra superar el clientelismo político y hace de su lucha su propia bandera", añadió el intendente.

De la recuperación del espacio público fue protagonistas la comunidad organizada. De hecho estuvieron presente la escuela, el centro de jubilados, otros clubes y el futuro presidente de la sociedad de fomento del barrio.

El fin de la toma del club es una clara señal de fin de ciclo en el populoso distrito del oeste. Es que los hechos indican que no sólo Othacehé dejó su mandato tras 24 años, sino que toda una forma de hacer y concebir la política se fueron con él.