Se trata de Diego Barrientos, quien se desempeñaba en el área de seguridad de la Municipalidad a cargo de Diego Valenzuela. Los vecinos reclaman que desde el municipio no encubra este tipo de delitos.

El escándalo estalló cuando Barrientos, miembro del Centro de Operaciones y Monitoreo, comenzó a ser investigado por la fiscalía especializada en Trata de Peronas y Delitos Conexos de San Isidro, a cargo de Laura Zyseskin,.

De acuerdo a fuentes con conocimiento del expediente revelaron que comenzó a rastrearse la actividad de un presunto pedófilo y así dieron con el funcionario.

Según detalla el portal El Destape, que accedió luego a la orden de allanamiento al domicilio particular, localizado en Tigre, y a las oficinas de Barrientos en Tres de Febrero. Allí se pide secuestrar los teléfonos celulares y computadores personales y laborales del ex funcionario, que fue desplazado cuando estalló el escándalo. Al momento de realizarse el operativo, Barrientos no se encontraba en su casa.

Por este hecho, se realizó un escrache frente a las oficinas municipales y se acusó al ex militar Juan Manuel Lucioni, a cargo del área de seguridad en el municipio bonaerense, de encubrir el accionar de Barrientos.