Para asegurar su lugar en una segunda vuelta, desde el macrismo saben que necesitan mejorar su inserción en tierras bonaerenses y por ello ponen todas sus fuerzas en conseguirlo. El fin de semana, en Campana, el propio Mauricio Macri acompañó a María Eugenia Vidal y aprovechó para apuntar contra uno de sus blancos predilectos: Aníbal Fernández.

¿A quién creen que pueden confiarles el futuro de sus hijos, la educación pública de ellos? ¿A Aníbal Fernández o a María Eugenia Vidal? ¿A quién le confiarían que la Provincia asuma codo a codo la lucha contra el narcotráfico, a María Eugenia o a Aníbal Fernández?", sostuvo Macri en un acto con militantes.

Y agregó: "Por eso les pido que, desde el corazón, confíen en María Eugenia Vidal; ahí está el futuro, no más mentiras".

A su vez, el líder del PRO señaló que "en las calles ha aparecido el miedo, que está asociado al lamentable avance del narcotráfico" y prometió "radarizar la Argentina" y contar con "equipos profesionales para terminar con esos que están arruinando el país".

Por su parte, María Eugenia Vidal lanzó un mensaje de amplitud política al afirmar que "hay un cambio con los radicales, la Coalición Cívica, el Partido Fe y gente del peronismo trabajando desde el mismo lugar. Los que gobernamos vamos a estar al servicio de los demás, eso es lo que vamos a decidir y a elegir".