La foto fue el mensaje: el intendente de Escobar, Sandro Guzmán, visitó la Casa Rosada para reunirse con Eduardo “Wado” de Pedro y Aníbal Fernández, las dos espadas políticas del gobierno consignadas a trozar al Frente Renovador. Y a buen entendedor, pocas palabras. Sergio Massa cambió de caballo en medio de la carrera y anunció públicamente que su candidato en Escobar ya no era el jefe comunal sino el concejal Leandro Costa.

Así Wado se anotó un punto propio y va por más. Saben en la Casa Rosada que la estrella de Massa brilla cada vez con menos intensidad, eclipsada ahora por el acuerdo PRO-UCR. Y la fuga de intendentes no cesa, hacia uno y otro ladro de su tan mentada grieta. Por eso, el dirigente camporista salió a la caza de lealtades renovadoras en busca de kirchneristas arrepentidos a quienes el Frente para la Victoria recibe con los brazos abiertos.

Las miradas se posan ahora en Mercedes donde otro massista controla la intendencia. Se trata de Carlos Selva pero Wado conoce bien el terreno porque proviene de allí. El actual presidente del PJ local y cabeza del Frente Mercedino para la Victoria, Juan Ignacio Ustarroz, es amigo de la infancia y entre ambos están abocados a capturar la simpatía del jefe comunal. Selva ya recibió a dos precandidatos K, Daniel Scioli y Julián Dominguez, por lo que no tardaría en tomar el salvavidas de la Rosada y seguir a Guzmán.

Primereando había adelantado las dudas del intendente de Escobar y su inminente pase tras una serie de conversaciones mantenidas con la Rosada a través de varios interlocutores, entre ellos, el propio Julio de Vido. Guzmán deberá enfrentar ahora en las PASO al candidato de Alicia Kirchner y Kolina en el distrito, Ariel Sujarchuk, funcionario del Ministerio del Desarrollo de la Nación. Las encuestas no favorecen al jefe comunal sino a su rival por una magra diferencia de tres puntos, pero diferencia al fin.

En un tercer lugar se suma ahora a la contienda el joven Costa quien nunca perdió la esperanza de convertirse en el candidato massista aún cuando el propio líder del Frente Renovador endosaba a Guzmán para evitar fisuras en su Frente. Lo llamativo es que su padre, el senador Roberto Costa, es otro converso que saltó desde el barco del Frente Renovador, esta vez, al otro ladro de la grieta, a las arenas del PRO.