Un encendido Mario Secco salió hoy a cruzar a los funcionarios del Gobierno Nacional que se refieren al rumbo económico que está tomando el país. "A veces me toca decir algunas cosas que otros se callan y da bronca", comenzó el intendente de Ensenada en dialogo con Radio Del Plata.

"Están cambiando la economía tremendamente. Tenemos 5 desalojados por semana en Ensenada, la economía ha pegado un giro de 180 grados. Recibo 50 curriculums por día pidiéndonos trabajo y antes no sucedía. Triplicamos la mercadería que comprábamos el año pasado y no alcanza. Hay 1200 pedidos de prefabricadas en espera y no recibimos nada", dijo el alcalde.

"Es todo una payasada lo que escucho de la gobernación que dicen que están ayudando a los municipios", sentenció y agregó: "Que Vidal se dedique a gobernar que es lo que tiene que hacer. Escuché las payasadas que dijo ayer sobre las tarifas. Hemos mandado cartas para que nos reciba y nunca nos reciben. No nos dan ni un litro de nafta para las patrullas, ni una curita ni una tiza".

Además se refirió al impacto que los tarifazos tienen en el distrito: "El transporte se ha encarecido tremendamente, es una ciudad de industria. Mandaron unos tarifazos que nadie en Argentina pensaban que podían hacer semejante guasada con el pueblo argentino".

Y añadió, "Tenemos la destilería más grande del país, el Astillero Río Santiago que es el más grande del país, la petroquímica Mosconi que es la más grande del país. La central termoeléctrica Ensenada-Barragán está parada. Todas las obras planificadas para este año las pararon y hay 5000 compañeros buscando trabajo. Encima hay que soportar que un sinvergüenza que sabe de periodismo diga que los intendentes estamos preparando un golpe", disparó subiendo temperatura por las palabras de la editorial de Joaquín Morales Solá de hoy en La Nación, en laque hace referencia a un supuesto levantamiento fogoneado por los intendentes del conurbano.

Y Secco  siguió disparando :"Cuando este Gobierno habla me revuelve el estómago, no puedo creer que sean tan sabandijas. Como no conocen los barrios, ni la pobreza ni lo que es una villa no saben que las vacunas no están llegando. Viven encerrados en esos medios que les hacen el blindaje".

"El sueldito no alcanza para nada, vino una devaluación en el salario de los trabajadores que no alcanza ni para la comida. Antes la gente compraba las zapatillas a los pibes y una camperita. Volvemos a esta década de mierda que eran los 90’s cuando gobernaban los liberales", concluyó el alcalde que no escondió su malhumor.