Ezeiza prácticamente es sinónimo de Granados. Desde la creación del municipio, allá por 1994, Alejandro Granados es el alcalde del distrito que sólo dejó su cargo (tomando licencia) cuando fue convocado, hace dos años, por Daniel Scioli para ser el ministro de Seguridad provincial.

El intendente pejotista, de claro perfil mano dura contra la delincuencia, sostuvo su poder con puño de hierro elección tras elección y logró que la oposición hiciera sapo sistemáticamente en ese punto del sur del conurbano bonaerense.

Sin embargo en las elecciones de medio término de 2013 surgió un sorpresivo contendiente para desbancar Granados. Es que la apuesta de, en aquel momento un ascendente Sergio Massa, fue una mujer del mismo linaje.

Quien en 2013 comenzó el camino para sepultar los 21 años de conducción de Alejandro Granados, fue la senadora provincial y hermana del intendente, Leonor Grandos.

La apuesta por cerrar el capitulo de Alejandro, pero continuar con el apellido al frente de Ezeiza, se consolidó con la presentación de Leonor como precandidata a intendenta por parte del Frente Renovador para este año.

En plena campaña la hermana del "Bigotón" de Seguridad recorre los barrios del municipio y augura una gestión de puertas abiertas. Desde el kirchnerismo le apuntan duro a la massista y señalan que su precandidatura no representa diferencias políticas, sino que sólo evidencia envidias familiares.

El round final que tendrá a Granados Vs Granados como protagonistas, más allá de si es el propio Alejandro el candidato del FpV o quien el designe en ese lugar, se dará en octubre. Ezeiza, entonces, decidirá la continuidad del linaje que parece nunca sacar los pies del plato.