En el marco de los despidos en el Estado de las diversas gestiones de Cambiemos, la diputada por la tercera sección electoral del Frente para la Victoria, Eva Ramírez, se solidarizó con los trabajadores que se vieron afectados por las cesantías dispuestas por el intendente de Quilmes, Martiniano Molina.

En el municipio que comanda el cocinero fueron unos 1.000 los empleados cesanteados. En este sentido, la legisladora provincial subrayó: “Estos despidos indiscriminados desconocen las trayectorias de trabajo institucional que dan sustento a las políticas públicas quilmeñas, como así también los vínculos de los profesionales con la comunidad”.

A su vez, la diputada se refirió a los trabajadores que realizan labores administrativas y de gestión integral al decir que “sus quehaceres son indispensables para el bienestar de todos los quilmeños y quilmeñas”.

De igual modo, Ramírez hizo hincapié en la necesidad de deconstruir quiénes son los despedidos y qué tareas venían llevando a cabo. “Me preocupa que estos despidos colectivos impliquen reducción de los servicios públicos y de los derechos sociales y sanitarios de los vecinos y vecinas de Quilmes”, indicó.

En esa línea, remarcó: “Apoyamos y acompañamos a los trabajadores y trabajadoras despedidos y a sus familias”.

Por otra parte, la diputada quilmeña y esposa del ex intendente Francisco “Barba” Gutiérrez apuntó: “Seguimos defendiendo el rol del Estado y las decisiones impulsadas en su momento como la municipalización de higiene urbana, alumbrado público y la agencia de recaudación (ARQUI). Esperamos que estas medidas que hoy toma el intendente de achicamiento del Estado no  se continúen con la tercerización de los servicios públicos”.

“Resulta sumamente contradictorio que las cesantías de la nueva gestión macrista, se suscitan en momentos en que el Municipio dispondrá para este año, según lo votado por el Concejo Deliberante, de un incremento sustantivo en la partida de recursos humanos”, concluyó Ramírez.