Un informe televisivo y luego un publicación del Diario Clarín, desataron una serie de publicaciones en torno a un supuesto evenenamiento del agua potable en el municipio del sur del Conurbano Bonaerense. Desde el palacio municipal salieron a cruzar a los medios y remarcaron que no existe ningún informe que convalide afirmaciones semejantes.

Al respecto, el subsecretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Berazategui, Oscar Deina, afirmó: “Hablar de envenenamiento, lo que ha salido en los medios, es muy irresponsable desde el punto de vista técnico. Realizar esa afirmación sin ningún tipo de fundamento o prueba que lo acredite, pretende generar en la población un pánico innecesario. Y dicha conducta podría encuadrarse en la figura prevista por el Art. 211 del Código Penal”.

Desde la gestión de Juan patricio Mussi apuntan a intereses de privados que buscan quedarse con el negocio del agua. “Detrás de esta denuncia se escondería una desestabilización y posiblemente un interés económico por parte de alguna empresa privada. Berazategui, a diferencia de la mayoría de los municipios del Conurbano, tiene un servicio de agua potable absolutamente estatal”, agrego Deina.

“El agua de Berazategui es extraída de pozos del acuífero Puelche que son mensualmente controlados bromatológicamente. Tenemos un laboratorio que hace un control riguroso de las condiciones microbiológicas y fisicoquímicas, pero además OCABA (Organismo de Control del Agua de Buenos Aires), que es la autoridad provincial, toma muestras regularmente. Vamos a los pozos, nos asesora y trabajamos en conjunto con ellos”, aseguró el funcionario.

Sobre el recipiente exhibido en uno de los informes, con supuestos restos de agua envenenada, el funcionario detalló: “Lo que contenía el elemento plástico que se mostró en la nota televisiva, era sarro. El sarro es carbonato de calcio y de magnesio, es la dureza del agua. Es algo que geológicamente está en el agua del acuífero Puelche, que es de donde la extraemos. La misma tiene esta característica, es de alta dureza. Cuando se evapora el agua, las sales quedan solidificadas”.

Cabe destacar que respecto al brote que afectó al distrito de Berazategui durante el mes de abril, y que causó varios casos de gastroenteritis como producto de la aparición de la bacteria Shigella, el director del hospital provincial Evita Pueblo, Dr. Rodrigo Castañeda, explicó: “No tenemos nada para afirmar que algún caso de gastroenterocolitis haya tenido que ver con el agua. El agua de Berazategui es potable como la de Capital Federal, la de Quilmes y la de la Costa Atlántica. En este aspecto, la población tiene que estar tranquila. Y no han tenido que ver los decesos de dos criaturas con un cuadro de diarrea que estaba sufriendo cierto sector de la población en ese momento. Yo vivo en Berazategui desde hace 40 años y me he cansado de tomar agua de la canilla”.