Desde Desarrollo Social se le otorgó a esa organización social una nueva sede del Ente Ejecutor en Quilmes. Los riesgos de terminar un ente transmisor vacío entre el Estado y las bases. El discurso de Francisco al respecto.

La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) de Quilmes inaugurará el lunes próximo un Ente Ejecutor en ese partido del sur del Conurbano, en el Club 12 de Octubre, ubicado en la avenida 12 de octubre 560.

Los Entes Ejecutores son los encargados de articular la ejecución de los programas Argentina Trabaja y Ellas Hacen, heredados de la gestión de Alicia Kirchner, en un territorio determinado y llevar un plan de actividades del Programa que se define desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Los lineamientos que se proponen desde esa cartera incluyen talleres de formación y capacitación y los cooperativistas realizan diversas tareas en contraprestación.

Desde que asumió Carolina Stanley el Ministerio de Desarrollo Social, la CTEP no tardó en articular y acordar con los funcionarios de Cambiemos diferentes planes sociales y la terminación de planes de vivienda que nacieron con la administración anterior.

Situación que genera riesgos a la hora de la construcción política, ya que la organización de los  trabajadores de la economía cooperativa puede quedar únicamente como un simple transmisor entre el Estado y las bases, relegando o dejando en planos inferiores los reclamos políticos y sociales.

Con la realización del III Encuentro Mundial de Movimientos Populares en Roma, el papa Francisco, justamente, marcó ese desafío a la hora de proponer  la necesidad de un proceso de cambio que tenga a los movimientos populares como protagonistas en la lucha por la justicia social.

Tantas propuestas, tanta creatividad, tanta esperanza en la voz de ustedes que tal vez sean los que más motivos tienen para quejarse, quedar encerrados en los conflictos, caer en la tentación de lo negativo. Pero, sin embargo, miran hacia adelante, piensan, discuten, proponen y actúan. Los felicito, los acompaño, les pido que sigan abriendo caminos y luchando. Eso me da fuerza, nos da fuerza. Creo que este diálogo nuestro, que se suma al esfuerzo de tantos millones que trabajan cotidianamente por la justicia en todo el mundo, va echando raíces.”  dijo el Papa Francisco en dicho encuentro.