A nueve días para las elecciones, el libro de pases sigue abierto y los candidatos no paran de acomodarse. El último movimiento lo protagonizó el segundo de la lista de Cambiemos en Lanús, Gabriel Ruiz, titular del Sindicato de Panaderos, quien oficializó el salto al bando de Julián Álvarez, del FpV.

El pase se oficializó en el Centro de Industriales Panaderos y la foto de la jornada unió en un abrazo a Álvarez con el gremialista, ante el aplauso de los trabajadores y productores de pan.

“Con al apoyo de Gabriel Ruiz, del gremio de los panaderos y de todo el peronismo, vamos a construir el futuro de Lanús”, celebró el candidato a intendente del FpV en sus redes sociales.

La foto fue una victoria para el secretario de Justicia de Nación y un cachetazo para el candidato de Cambiemos, Néstor Grindetti, ministro de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires, que había puesto a Ruiz en el segundo lugar de su lista de concejales.

Lejos quedaron aquellos días en que compartían actos juntos y el gremialista opinaba que “Néstor Grindetti viene trabajando hace 12 años en el distrito y llegó el momento de que gobierne el distrito. Creo que los vecinos le van a dar la oportunidad de gobernar”.

También quedó atrás la imagen junto a María Eugenia Vidal, candidata a gobernadora de Cambiemos, quien había encabezado la firma del convenio con el Sindicato para que los trabajadores puedan terminar el secundario con un programa de la Ciudad de Buenos Aires.

En esas épocas, el titular de Panaderos también dirigía sus dardos contra Julián Álvarez. “No se vio bien como bajaron a Darío Díaz Pérez en el Frente para la Victoria e impusieron a otro candidato", decía Ruiz en julio pasado ante Inforegión. Pero el sindicalista se tomó en serio el concepto de “Cambiemos” y ahora jugará para el Frente para la Victoria.

Luego de haber triunfado en las PASO, Julián Álvarez se encamina a la intendencia de Lanús, en lo que significaría un bastión de importancia para el armado de La Cámpora en el Conurbano. Y mientras Álvarez se prepara para inaugurar la nueva rotonda del Velódromo con el cierre de Bersuit Vergarabat, en el macrismo local el horno no está para bollos.