La idea del jefe comunal de Quilmes, Martiniano Molina, se centra en aumentar la recaudación municipal a partir de un “blanqueo” de capitales a través de las construcciones ilegales.

Según precisaron, se prevé sumar unos 20 millones de pesos en concepto de multas a las edificaciones irregulares. El controvertido proyecto ya ingresó en el Concejo Deliberante también abre la puerta para que empresarios puedan “blanquear” edificaciones que jamás tuvieron habilitación municipal.

Esta suerte de “sinceramiento” en la construcción quilemeña, para un sector de la oposición, tiene una veta “completamente ilegal”.

En este sentido, según explicó la consejera del Colegio de Arquitectos y ex secretaria de Obras Públicas durante la gestión de Francisco “Barba” Gutiérrez, Roxana González, “estamos de acuerdo en que se regularicen los hogares que a partir de una movilidad social decidieron hacer varias viviendas en un terreno, pero no acordamos en blanquear la construcciones que están totalmanente por fuera de las reglas”.

“Hay una diferencia entre una construcción sin permiso, aquella que hacés cuando tu papá te cede una parte de un terreno para tener tu propia casa, y la construcción antirreglamentaria, ilegal, que significa que teniendo un permiso para hacer diez pisos, vas y hacés dos más”, separó González , a la vez que dijo que está asesorando a los concejales del bloque del Frente para la Victoria en este sentido, por lo que se prevé que desde este espacio se opongan a una parte de la iniciativa.

Asimismo, según explicó la profesional, de aprobarse la ordenanza, Martiniano faltaría al Código de edificiación, una normativa provincial, y al Código de Planeamiento, de nivel municipal: “Por algo hay límites y normas, y si no deciden cumplirlas estarán faltando a la ley”.

Por su parte, el dirigente justicialista Alberto De Fazio también se sumó a las críticas contra el jefe comunal al afirmar que “hay un pacto” entre Martiniano y las frimas privadas: “Desde que asumió este Gobierno, se sabía que iban a impulsar este proyecto, entonces todos se tiraron a construir pisos de más, total, los iban a poder dejar con este blanqueo trucho”. “De repente hay ladrillos rojos en los edificios terminados”, ejemplificó.

El proyecto, que ya tiene despacho en comisiones, se tratará en la próxima sesión ordinaria. En el Legislativo local, el oficialismo tiene ocho concejales propios, a la vez que cuenta con cuatro aliados en la oposición. Además, están los tres ediles que responden al Frente Renovador, y otros nueve del Frente para la Victoria.