¿Será una primera señal del sesgo que tendrán las gestiones de Cambiemos, lideradas por el PRO, que asumirán en diciembre en los municipios del conurbano y en la provincia?.

Todavía no está claro, pero el intendente electo de Quilmes, el cocinero Martiniano Molina dejó los primeros indicios al respecto. En una de sus primeras declaraciones públicas tras ser tras los comicios en la que hizo referencia a la gestión, dejó picando la idea de una eventual privatización del servicio de recolección de residuos.

"Primero voy a conocer la realidad del municipio para después poder tomar alguna decisión”, soltó Molina.

Y puso como ejemplo su mirada ante la municipalización de la recolección de residuos en Quilmes: “Lamento que nos hayan puesto ciertas banderas con respecto a que ‘hay que municipalizar’. Eso lo van a decir los técnicos, quizá tiene que ser mixta”. Y consciente de lo que decìa, aclaró: “Fue mixta y funcionó bien, fue privada y funcionó bien. En un momento fue municipal y funcionó bien. Vamos a intentar no hacer cambios, obviamente que funcione correctamente”.

Todos en Quilmes creen que el primer paso ya fue dado y se trata de dar de baja el servicio que el año pasado asumió el Estado municipal tras varios años de contratos con la empresa Covelia, ligada a Hugo Moyano que provocó un feroz enfrentamiento entre Francisco "Barba" Gutierrez y Camioneros.

“Estamos hablando de una situación o una bisagra en la historia. Siento que es así, esperamos que podamos llevar adelante una transformación. No les prometo absolutamente nada a los vecinos porque sería volver a tomarles el pelo. A mí los gobernantes me prometieron y no cumplieron. Me comprometo con honestidad, transparencia, a laburar con la línea de la ley, de las reglas porque hoy es un viva la pepa, cada uno hace lo que le parece y piensa que porque está en el estado es dueño de los recursos y es lamentable que esto suceda”, explicó Molina.