Mientras todos los medios hablan de un gesto de diálogo, el Presidente borró de todas las imágenes oficiales al Intendente de Lomas de Zamora. En su lugar puso al candidato local de Cambiemos.

Tras no haberlo invitado a un acto en su distrito la semana pasada, el presidente Mauricio Macri bromeó ayer con el intendente del partido bonaerense de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, en el marco de la reinauguración del último tramo del viaducto de Puente La Noria.

Hace una semana, el mandatario había encabezado la puesta en funcionamiento de una planta depuradora de efluentes cloacales en la localidad lomense de Villa Fiorito. En ese acto, el jefe de Estado estuvo acompañado por la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el candidato a senador nacional de Cambiemos Esteban Bullrich, llamó la atención la ausencia del dirigente de Unidad Ciudadana.

Sin embargo, en la inauguración del tramo final del viaducto de Puente La Noria el intendente opositor fue de la partida.

En ese marco, el líder del PRO se permitió bromear acerca de cómo beneficiará al jefe comunal la finalización de esta obra: "Estoy feliz de este momento. Además, nos hemos sacado una enorme presión: nos apuramos porque sabíamos que teníamos que llegar antes de que (la esposa de Insaurralde) Jésica (Cirio) diese a luz para que Martín pudiera llegar".

"Sin el puente no llegaba. Así que ahora vas a poder llegar a tiempo y estábamos en un problema. Te sacamos un problema de encima", remató Macri, ante la sonrisa del dirigente peronista.

Sin embargo el acto de diálogo que destacaron todos los medios se terminó y volvió la realidad. El oficialismo borró de todas las imágenes que distribuyeron a Insaurralde y en su lugar puso al subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario provincial y candidato a concejal lomense de Cambiemos, Gabriel Mércuri.

Mientras sigue la pantomima del diálogo, el macrismo avanza en su plan de profundizar las divisiones.