Será este jueves junto a otros gremios de la región. La medida fue aprobada en el marco de un plan de lucha, luego de la intervención ordenada por el gobierno bonaerense y el despido en cargos gerenciales. Más de 3500 familias se mantienen en “estado de alerta” ante el temor de un desguace de la empresa naval.

Este lunes, la gobernadora María Eugenia Vidal oficializó el decreto que designó a Daniel Capdevila como presidente del ARS en reemplazo de Gabriel Curto. Tras su designación, Capdevila llegó a la fábrica en Ensenada acompañado de móviles de Prefectura.

Su primera medida fue despedir a gerentes de la empresa estatal con más de 30 años de carrera y antigüedad. Los lugares lo ocuparon asesores del actual presidente elegido por Vidal para conducir el Astillero.

Esta situación puso en “estado de alerta” a lo más de 3500 trabajadores de la fábrica que temen un desguace de la empresa estatal por medio de una ola de despidos. Ante este escenario, definieron en una asamblea una movilización para este jueves hacia la Casa de Gobernación, ubicada en calle 6 de la ciudad de La Plata.

La preocupación dentro del Astillero no es nueva. En dos años, pasaron tres presidentes y no hubo un plan de inversión que tenga por objetivo la reactivación de la industria naval, un reclamo constante de los trabajadores.

Desde el inicio de la gestión de Cambiemos, el gremio ATE Ensenada, que nuclea a los trabajadores del ARS, viene advirtiendo que los trabajos en la fábrica están “paralizados” y responsabilizaron a las autoridades por “la falta de financiamiento”.

De hecho, el presidente Mauricio Macri puso en evidencia su falta de voluntad política para reactivar la industria naval cuando en diciembre del año pasado vetó por decreto dos artículos de la ley 27.418. La normativa creó el “Régimen de Incentivo, Promoción y Desarrollo de la Industria Naval Argentina”, sancionada por el Congreso de la Nación el 29 de noviembre último, luego de dos años de discusión.

“Nos genera una enorme indignación y un absoluto repudio que el gobierno nacional haya vetado los artículos 10 y 13 de la ley de industria naval, que eran fundamentales. El primero es el Fondo de Financiamiento de la Industria Naval Nacional (FODINN) y el artículo 13 es el bono fiscal que era un subsidio directo a la actividad del 13% del valor agregado en los astilleros nacionales que tenía una duración de 10 años” sostuvo sobre los vetos presidenciales el Secretario General de ATE Ensenada, Francisco “Pancho” Banegas.

A este escenario de ausencia de inversión, donde el gobierno decide comprar buques en el exterior en lugar de promover su construcción en los astilleros nacionales, se suma la preocupación por la designación de las nuevas autoridades. Según el testimonio de los trabajadores, el presidente que arribó a la fábrica con una impronta “militarizada” no descartó fututos despidos.