Luego del triunfo del polémico candidato de Cambiemos en Mar del Plata, Carlos Arroyo, está previsto un encuentro con el actual intendente, Gustavo Pulti, para trabajar de cara a la transición de gobierno que se realizará el próximo 10 de diciembre.

El pasado domingo, después de enterarse los resultados que lo daban por debajo de Cambiemos, Pulti adelantó que "comenzaremos el periodo de transición de la manera más prolija y transparente posible como se merece la ciudad, la Argentina y la democracia".

Ahora, después de una campaña con acusaciones cruzadas y denuncias de organismos de derechos humanos contra Arroyo por su rol durante la dictadura, se producirá el primer encuentro entre el jefe comunal aliado del FpV y el intendente electo. Ya hubo un acercamiento entre el presidente de Turismo Mar del Plata, Pablo Fernández, y el edil de Agrupación Atlántica, José Cano.

“Ayer tuvimos la primera reunión con Fernández y nos pusimos de acuerdo con algunas cosas: queremos una transición cordial y abierta. Además, coordinamos para hoy un encuentro entre Gustavo Pulti y Carlos Arroyo”, le dijo Cano al portal 10 Ahora.

En este marco, el concejal de Agrupación Atlántica explicó que pedirá información de dos secretarías: la de Hacienda y la de Gobierno. Cano adelantó asimismo que buscarán tratar el tema del próximo presupuesto: “Nos parece razonable que lo hagamos nosotros porque seremos quienes lo tendremos que ejecutar”.

En cuanto al cambio de mando, el edil manifestó que hay “comunicación permanentemente”. Y agregó: “Hay buena predisposición de ambos lados. Las palabras del intendente reconociendo el triunfo de Arroyo fueron alentadoras”.

Cano no es una cara nueva en la política de La Feliz. Es el principal interlocutor de la futura gestión de Cambiemos y, según adelanto Arroyo, se hará cargo de la Secretaría de Economía y Hacienda, rol que condujo en dos oportunidades, durante las intendencias de Ángel Roig y del propio Pulti.

Siempre crítico con la gestión Pulti, el concejal y mano derecha de Arroyo sostuvo que los principales desafíos para 2016 serán "achicar el déficit y cancelar deudas" del municipio.

Ahora, luego de su triunfo con el 47,35% de los votos, Arroyo volverá a aparecer frente a la opinión pública con más frecuencia. Sucede que, en la previa a los comicios, debió desactivar su campaña tras haber recibido una catarata de repudios por su pasado ligado a la dictadura, por declaraciones xenófobas y por ataques a la prensa.