El Juzgado Correccional Nº 1 de Necochea iniciará un juicio oral y público que tiene como acusados de estafar al municipio bonaerense de San Cayetano al ex intendente de esa comuna Miguel Stornini, junto a otros ex colaboradores directos de su gestión

El proceso judicial contra el ex mandamás distrital, que se enmarca en la denominada “Causa de los caños”, iba a comenzar este 24 de febrero, pero finalmente se pospuso para el día 20 de Marzo, según informó el Diario Necochea.

Stornini será juzgado como consecuencia de una investigación judicial por una serie de irregularidades en la administración pública durante su administración, iniciada a principios del 2008 en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 2, a cargo de Silvia Gabriele.

En esa oportunidad, la denuncia fue realizada por el actual jefe comunal sancayetanense, Miguel Ángel Gargaglione, quien puso al tanto a la Justicia de Necochea acerca del faltante de una importante cantidad de tubos de hormigón, situación que fue descubierta tras asumir su gestión.

Luego, la acusación fiscal pasó a manos de de Roberto Mirada, titular de la Fiscalía Nº 30 de la ciudad de Necochea -quien aún permanece a cargo- y entre ambas unidades de instrucción se encontraron las pruebas suficientes como para mandar a juicio oral al ex intendente y a sus funcionarios más cercanos.

El hecho clave de la investigación fue la comprobación de que nunca fueron instalados ni hallados 180 tubos de hormigón que se decía estaban colocados y que habían sido adquiridos en septiembre y diciembre de 2007.

Esta “compra irregular”, caratulada en la causa como estafa, hoy tiene un costo aproximado de $ 550.000. Además, forman parte del amplio expediente que contiene la causa facturas por la compra de combustibles y elementos de librería, entre otros servicios.

Según consigna el portal InfoGei, entre los acusados figuran también el ex secretario Técnico de la comuna, Rubén Salo (hoy funcionario provincial de ABSA); el ex secretario de Gobierno y Hacienda, Alejandro Núñez (actual funcionario del Banco Provincia); quien era en un momento contador municipal, José Cinalli (fallecido el año pasado) y el comerciante Rubén Morales, quien era proveedor del municipio y, arrepentido de lo actuado en principio, relató los episodios