Con el 98% de las mesas escrutadas, en la sexta sección electoral bonaerense, sur y suroeste de la provincia de Buenos Aires, el electo Presidente de la Nación, Mauricio Macri, del Frente Cambiemos, logró imponerse de manera contundente a su adversario del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, con casi el 62% de los votos.

Una histórica elección, de la cual puede extraerse una lectura respecto al posible direccionamiento de las políticas económicas del nuevo gobierno nacional, más que nada evaluando los beneficios directos que una potencial devaluación de la moneda nacional tendría para grandes sectores de esta región bonaerense.

Es que se trata de un distrito donde el desarrollo económico local está traccionado, casi exclusivamente, por la actividad agropecuaria y la comercialización de granos. Claro que, como se conoce, la apuesta fuerte es a la liberación de la soja retenida en silobolsas, a la espera que el contexto nacional e internacional favorezcan ganancias extraordinarias.

Pues bien, allí Mauricio Macri no sólo sacó una diferencia de 110 mil sufragios, sino que además ganó en 20 de los 22 distritos de la región y en nueve municipios se quedó con más del 60% de los votos. Tan es así que fue derrotado sólo en Tres Lomas y Laprida, por 263 y 92 sufragios, respectivamente.

Las victorias más contundentes las obtuvo en Puan, con el 73,5% de los votos, y en Coronel Rosales, con el 72%. En Monte Hermoso, bastión del justicialismo, obtuvo un histórico 53% de los sufragios. “Estamos emocionados”, dijo la edil y excandidata a intendente por Cambiemos, Carolina Bertazzo, ni bien conoció el resultado.

Otro dato interesante lo brindó Saavedra, distrito gestionado políticamente por el Frente para la Victoria, donde el electo Presidente Mauricio Macri ganó en todas las mesas. En Espartillar lo hizo con el 74% de los votos. Por esto ayer hubo festejos en el bunker de Cambiemos en Pigüé, con la presencia del excandidato a intendente Carlos Grigoriades, una suelta de globos y una improvisada caravana por las calles céntricas de la ciudad.

En Coronel Suárez, ciudad emblema de esta sección electoral, ganó casi con el 60% de los votos y hubo festejos desde el atardecer en la sede de Cambiemos. El intendente electo Roberto Palacio calificó a lo sucedido como "histórico".

En Villarino, Coronel Pringles y Coronel Dorrego, Adolfo Alsina y Carmen de Patagones también hubo festejos.

Una de las declaraciones más significativas fue de hecho la de José Luis Zara, electo Intendente de Cambiemos por Unión por Patagones, quien dijo que su distrito “necesitaba que Macri sea el próximo Presidente. Sí o sí necesitábamos un dirigente del mismo color político a nivel nacional. Nos dará un respiro para que todos podamos trabajar mejor”.

Claro sus palabras no son fortuitas, y tienen que ver con la algarabía que mostraron las entidades rurales que tienen expectativas puestas en ciertas políticas económicas para el sector, que ya habían sido sugeridas por el nuevo Presidente de los argentinos. Allí la posibilidad de una baja de las retenciones sumada a medidas devaluatorias de la moneda, los favorecería de manera directa, por su relación con la economía de exportación y con el comercio en dólares.

La dirigencia del campo espera ahora que se cumplan las promesas de rebaja de retenciones de Mauricio Macri además de generar el marco favorable para la apertura en las exportaciones y un “sinceramiento” cambiario, que en la práctica es una devaluación del peso.

Es que, en campaña electoral, Macri supo cautivar a los ruralistas con varias promesas, como la convocatoria a un “Consejo de Diálogo Permanente”, pero, lo que más entusiasmó fue la eliminación de retenciones al maíz, trigo, economías regionales y todos los granos menos la soja, que tendrá una reducción anual de 5%, la supresión de trabas comerciales y la liberación de exportaciones.