Hace un mes, la refinería Elicabe, ex Petrobras y perteneciente al grupo Trafigura, paralizó su producción en Bahía Blanca, conducido por el macrista Héctor Gay. Ante ese escenario, los trabajadores petroleros marcharon al Concejo Deliberante local para que las autoridades intervengan en el conflicto y se garanticen los puestos de trabajo.

Sin embargo, la situación tuvo su peor desenlace. Más de 150 trabajadores fueron despedidos. Mediante un comunicado oficial, la empresa argumentó que “no puede sostener las fuentes laborales por el impacto significativo a raíz del desfajase entre los precios de los productos y los costos de producción”.

Ante la noticia de los despidos, los trabajadores decidieron en asamblea tomar las instalaciones de la plata. Por presión del gremio, el Ministerio de Trabajo convocó a una audiencia con la empresa para el próximo martes en la ciudad de La Plata.

“Nosotros vivimos y dependemos de esto. Las empresas como ésta vienen y sos un número para ellos, no les importa si te deslomaste toda una vida. Yo soy oficial cañista, hago mantenimiento", graficó Fabián, operario de 58 años con 30 años de servicio en la refinería, en declaraciones al portal bahiense “La Brújula”.

Y añadió: "Yo voté a este Gobierno, pero lo que está pasando en el país es una vergüenza, y yo no soy político. No puede ser que tengamos que padecer estas cosas. Esto si sigue así va a desencadenar un paro general de los petroleros y seguro se van acoplar los camioneros".

Según estimaciones del gremio de Petroleros, entre empleados directos –convencionados y jerárquicos--, suman 500 trabajadores de la Refinería. Si se suman los empleos indirectos (transporte, contratistas y construcción), las familias vinculadas laboralmente a la refinería ascienden a las 1.000. La planta abastece de combustible a las estaciones de servicio de la región.