Durante el operativo, detuvieron a la referente del Movimiento 1° de Octubre, Griselda Altamirano, y a tres personas. “La Infantería entró a romper todo, no respetó a las mamás que había ni a los chicos”, contó una de las militantes. El subsecretario de Seguridad local tuvo el descaro de hablar de “un desalojo tranquilo”.

La toma de la Municipalidad de Azul, en reclamo de “empleo genuino”, terminó con una brutal represión policial sin discriminar a mujeres ni niños. Efectivos de Infantería de la Bonaerense, junto a policías locales, desalojaron la protesta esta mañana por orden de la fiscal Laura Margaretic, luego de una denuncia presentada por el intendente Hernán Bertellys.

Unos cincuenta militantes del Movimiento 1º de Octubre habían ingresado ayer al Palacio Municipal y decidieron pasar la noche ante la falta de respuesta del jefe comunal a la demanda de puestos de trabajo y salarios dignos.

“Nos desalojaron de una forma indigna. Fue horrible, una situación muy fea para todas las compañeras. No esperábamos esto de Bertellys”, dijo una de las mujeres desempleadas a Radio Azul.

Otra de las integrantes de la organización contó al mismo medio que “la Infantería entró a romper todo, no respetó a las mamás que había ni a los chicos, les pegó a mujeres y niños”.

“No respetaron nada. Dijeron que iba a venir un juez de menores y no vino nadie. Vino Bertellys nomás y se cagó en todo”, completó la militante.

Además de reprimir con extremada violencia, la policía detuvo a la referente del Movimiento 1° de Octubre, Griselda Altamirano, y a otras tres personas.

“En vez de ponerse del lado del pueblo ha aceptado la alianza con (Mauricio) Macri y la salida represiva a los hambreados que tiene en los barrios”, sostuvo Altamirano al hacer alusión al pase del intendente a las filas de Cambiemos, tras haber sido electo por el Frente para la Victoria (FpV).

Por su parte, el subsecretario de seguridad de Azul, Carlos Caputo, trató de encubrir la violencia policial cuando fue consultado por los medios locales: “Vino la fiscal,  trató de entrar con el Intendente a negociar, pero no pudieron llegar a ningún acuerdo. La fiscal ordenó el desaojo y creo que por suerte fue un desalojo tranquilo, hay cuatro detenidos”.

El Movimiento 1° de Octubre también tomó ayer la sede del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación en la ciudad de Tandil.

El vocero de la organización, Darío Cuin, explicó que son 180 familias tandilenses las que reclaman “una oportunidad laboral”.

“El Gobierno nos quiere subsidiar con 4 mil pesos, pero lo que queremos nosotros es un trabajo. No estamos pidiendo una ayuda económica, sino empleo”, subrayó el dirigente social.