Se detectó que en dependencias de Olavarría, donde gobierna el mismo jefe comunal del PRO investigado por el trágico show del Indio Solari, hubo casi $170 millones de gastos injustificados. Incluían alimento de perro premiun, whisky , pizzas y café.

El intendente PRO de Olavarría, Ezequiel Galli, no pega una. Luego del trágico show del Indio Solari en el que prometía convocar decenas de miles más de lo permitido por la habilitación, enfrenta otro escándalo: el Tribunal de Cuentas detectó que en dependencias del municipio hubo $165.138.391,55 de gastos de "caja chica" que no podían ser justificados y que, de forma increíble, incluían compras compras whisky y comida de perro premium, café, gaseosas y pizzas, entre otras cosas.

Según reveló el portal LetraP, en su estudio sobre las gastos de Olavarría en el período 2016, el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires descubrió movimientos de dinero que tienen que ver con la "caja chica” de la Secretaría General y de Coordinación, que estaba a cargo del ahora exjefe de Gabinete y padrino político de Galli, Jorge Larreche, y otras diversas áreas, que no tienen justificación.

Los excéntricos gastos de un intendente PRO

“El caso de alimentos premiun para perros, es que se compró alimentos para un perro callejero que vivía en la puerta de la municipalidad y el resto son errores administrativos que aceptamos y que ya depositamos el dinero como exige el tribunal de cuentas”, señaló Galli en una explicación bizarra.

Los excéntricos gastos de un intendente PRO

Además quiso para culpar a la oposición: “Es el aprovechamiento de un tema que ya se sabía hace unos cuantos meses y que lo guardaron para la época electoral para tratar de disuadir a la gente y tratar de hacerles creer que somos corruptos cuando no lo somos”.

Sin embargo, en el informe del HTC se deja explicitado que “no se ha podido probar el carácter municipal de tales egresos, motivo por el cual se requiere el envío de los antecedentes, detallados en cada uno de los casos, que justifiquen la finalidad pública del gasto en los términos del artículo 126, tercer párrafo del Reglamento de Contabilidad”.

En la mayoría de los “montos observados”, el Tribunal “constató que los comprobantes que se indican a continuación no identifican al adquiriente”, y aclaró que “se identifica un sujeto erróneo o bien fue emitido a un consumidor final imposibilitando de esta manera, verificar la finalidad pública del gasto”.

Además de wihsky y comida para perros, el Tribunal de Cuentas “observó” montos en concepto de pan -41$-, galletitas -$80-, picada en pan de campo, gaseosa, 2 pizzas y café -750$-, 300$ en gasoil y 230$ en yerba, leche y salvado entre otros gastos.