La salud en la provincia de Buenos Aires sigue en una profunda crisis. En La Plata, capital bonaerense, la situación no sale del promedio. En PBA y en La Plata gobierna Cambiemos desde 2015. Ahora fue el turno del hospital provincial Rossi, que depende del gobierno de María Eugenia Vidal. Sufrió 8 cortes de luz durante una operación.

Para salvar al hombre que entró de urgencia al quirófano, los médicos debieron terminar la operación con las linternas de los celulares. En esas condiciones se trabaja en los hospitales públicos de la principal provinciad el país.

"Por las constantes interrupciones dejaron de funcionar dos mesas de anestesias que cuestan un millón de dólares cada una y una máquina de nefrología. Esto complica los tratamientos de diálisis", aseguraron desde CICOP, uno de los gremios de profesionales bonaerenses.

"En 72 horas se hará la primera evaluación y se definirán los pasos a seguir. Si la solución definitiva excediera el plazo de 72 horas, se realizará un esquema de derivación de los pacientes que requieren una intervención urgente", dijeron por su parte desde la cartera de Salud de la provincia de Buenos Aires.

La realidad es muy grave: las instalaciones y el cableado eléctrico del edificio está deteriorado y es viejo. Insólitamente, las autoridades del hospital le aseguraron al diario oficialista Clarín que "son cortes de pocos minutos", como si eso redujera el alcance del problema.

La crisis en el sistema público de salud excede al hospital Rossi. En febrero, se denunció el faltante de sangre para realizar transfusiones. Los gremios alertaron por la falta de insumos y cuestionaron al ministro de Salud, Andrés Scarsi, porque, aseguran, atiende desde una oficina que el Banco Provincia tiene en Capital Federal. "No conocen la realidad de la provincia, los funcionarios son todos chicos porteños que no saben lo que pasa en los hospitales bonaerenses", suelen ironizar, en estricto off, los trabajadores de la salud.