Trabajadores de planta temporaria del municipio de La Plata tomaron parte de la sede del gobierno que comanda Julio Garro (Cambiemos) en reclamo por la baja de sus contratos que vencieron en diciembre último.

La toma se inició cuando un grupo de trabajadores que aseguraron haberse enterado “por casualidad” que fueron cesanteados, se hizo presente en el ingreso a la oficina del intendente Garro. Tras unas primeras horas de tensión, que incluyó la presencia de efectivos de Gendarmería en las afueras del municipio, 15 manifestantes continúan apostados con bombos dentro del palacio.

Se trata de unos cuatro mil trabajadores a los que, según se indicó desde el municipio, no se les renovará el contrato porque no se comprobó que hubieran cumplido funciones durante la gestión de Pablo Bruera, pese a cobrar sus sueldos regularmente.

Desde la Comuna indicaron que no despidieron a los trabajadores, sino que el 31 de diciembre caducaron los contratos, "los cuales se revisarán para constatar quiénes efectivamente van a trabajar y quiénes no" ya que detectaron que muchos no asisten al lugar de trabajo.

Por su parte, los trabajadores afirmaron que quieren saber "con qué criterio" se van a renovar los contratos. En ese marco se reunieron con la jefa de Gabinete del Municipio, Natalia Vallejos, con el ministro de Gobierno Nelson Marino, y con el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Ponce.

En diálogo con Radio Provincia, uno de los trabajadores que se encuentran en la condición de contratados por el municipio platense, Manuel Sanz, explicó la situación que están atravesando. “En nuestra oficina trabajamos 10 personas, algunos son planta permanente que están seguros en su puesto y a nosotros, los contratados ya nos dijeron que nos darán de baja”.

Sanz se refirió a las promesas incumplidas por parte del gobierno de Julio Garro “cuando asumió este gobierno, todos seguimos trabajando hasta hoy cuando nos avisaron que todos nuestros contratos se han dado de baja.”

En tanto, el Secretario General de la Municipalidad, Javier Mor Roig, explicó que “decidimos terminar con los puestos políticos y empleados de papel, nuestro compromiso es llevar transparencia a la gestión”.

“Se tomó la decisión de terminar con los puestos políticos. El cambio es hacer que la plata de los impuestos vuelva en servicios a los vecinos y deje de mantener estructuras y militantes de tal o cual puntero”, indicó el funcionario, quien insistió en que existían en la comuna “muchos empleados de papel, que no cumplían funciones en ninguna secretaría ni oficina, pero que sin embargo se llevaba un sueldo del municipio todos los meses”.