La empresa ubicada en el centro platense no cumplía con las normas sanitarias para evitar la propagación del coronavirus. Allí había un mayor número de personas a las permitidas y no se cumplían con las tareas de prevención y cuidados en el marco del distanciamiento social obligatorio.

Al mismo tiempo, el personal de la sucursal no contaba con los elementos de seguridad dispuestos, tales como guantes o barbijos, lo cual ponía en riesgo la salud pública de los trabajadores y clientes que concurren al lugar.

Desde la Municipalidad indicaron que se trató de una "clausura preventiva".Luego el supermercado adoptó las disposiciones solicitadas por la comuna y pudo reabrir. 

En el marco de estos operativos se realiza un control de precios para evitar que haya abusos, así como también se verifica que no haya faltante de stock en productos de primera necesidad, de acuerdo a lo dispuesto por la Ley de Abastecimiento 20.680, la cual prevé sanciones de hasta los 10 millones de pesos y la clausura del local, a quienes se abusen con los precios.

A su vez, se corrobora que se esté cumpliendo con las disposiciones de salubridad y seguridad dispuestas como recaudos para evitar la propagación del virus.