De repetirse en noviembre lo que pasó ayer, el peronismo quedaría en una situación complicada en el Congreso nacional. En Diputados ya no sería la primera minoría y en el Senado no tendrá quórum propio. Todas pésimas noticias para el Frente de Todos. 

De mantenerse los resultados, el FDT perdería 9 bancas, quedando con 111 en total. Sería superado por Juntos por el Cambio, que podría llegar a 116 diputados. 

En el Senado, el peronismo quedaría con 35 senadores, uno más que el macrismo. Sin embargo, perdería quórum propio (necesita 36). Así las cosas, serán necesarias las articulaciones con partidos minoritarios que ocuparán las restantes bancas. 

Si las generales confirman los resultados de las primarias, se estará ante un Congreso muy dividido, lo que obligará al oficialismo a tener mucha capacidad de negociación.