La ensayista Beatriz Sarlo volvió a hablar después de la fallida operación de Clarín de la que formó parte y que buscó involucrar al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, en un supuesto reparto discrecional de vacunas que no existió. "Me ofrecieron la vacuna por debajo de la mesa", mintió Sarlo. La operación quedó en la nada. 

Ahora, Sarlo buscó bajarle el tono: “Intercambiamos misivas de amor con Kicillof, vía judicial. Intercambiamos cartas documentos, pero creo que ya está”, insistió en diálogo con Luis Novaresio. 

"Fue un conjunto de torpezas provocadas ni siquiera por gente del Gobierno de la Provincia, sino por allegados. No hubo otros casos, si hubiera habido la idea de armar un vacunatorio vip con intelectuales se hubieran conocido otros casos”, agregó. Es decir, reconoció a su manera que había mentido cuando sugirió esa posibilidad. 

Por último, la intelectual que asesoró al gobierno de Fernando De la Rúa, que terminó en una fenomenal crisis de 2001, describió: "Mi opinión de Axel no cambió ni después ni antes de esto. Es alguien que trasladó el estilo duro que proviene de la izquierda política, es un estilo de discurso duro que quizás también necesite la política trasladado a una política hecha de arreglos y desarreglos discursivos como es la actual en la Argentina. Le dio buen resultado quizás porque la Provincia necesita discursos más cortos, más duros y más sencillos”, analizó.