El secretario adjunto de UTE (gremio docente), Eduardo López, cruzó a la ministra de Educación porteña Soledad Acuña y aseguró que los docentes no van a concurrir a clases hasta que no estén dadas todas las garantías para la salud de los maestros y los alumnos. "No van a empezar las clases con 30 chicos el 17 de febrero, la gente no se suicida masivamente", describió. 

"No vamos a poner en riesgo la salud de los chicos, los docentes y los familiares de los alumnos. No hay nada que yo desee más que volver a tener clases presenciales, estar en la sala de profesores y muchas otras actividades. Yo hace 35 años que habito la escuela, pero la escuela es sinónimo de cuidado y no voy a mirar para otro lado por más que nos amenacen con descontarnos los días de paro. Hace 35 años impulso la psicología de la ternura", aclaró 

Para el secretario adjunto de UTE la vuelta a clases dependerá de la situación epidemiológica. "Depende del semáforo epidemiológico, ahora está en rojo, los maestros no cruzamos los semáforos en rojo, no le enseñamos eso a los chicos. Cuando esté en amarillo o en verde y asegurarnos que haya ventilación, jabón, papel higiénico en las escuelas. Si se va a hacer en partes tienen que haber computadoras para los chicos que no asistan", explicó.

Según el dirigente gremial no están dadas las condiciones en el país para un regreso a las aulas. "En Estados Unidos, si la ciudad tiene 420 casos diarios, no se abren las escuelas. Buenos Aires tiene 3000 casos por día, entonces no se abren las escuelas, no queremos terminar ni como Estados Unidos, Brasil o Capital Federal. Las clases deben ser de manera a distancia y en contexto de pandemia, por eso pedimos las computadoras y que se respete el semáforo", agregó.