La investigadora uruguaya Sandra Pitta saltó a la fama por pelearse con el kirchnerismo y defender al macrismo, incluso, cuando ajustó sobre la ciencia y tecnología, sector en el que se desempeña. 

Ahora, es la ideóloga de la carta que 300 intelectuales firmaron para pedir el final de la cuarentena. En el texto hablaron de "infectadura" y dijeron que es el peor momento de la democracia argentina. ¿Juicio a las Juntas? ¿Levantamientos carapintadas? ¿Leyes de Punto Final? ¿Crisis de 2001? No, el aislamiento social obligatorio. Ya varios firmantes se arrepintieron de haber firmado. 

Ahora, se conoció un aspecto sobre el que Pitta no suele extenderse. De hecho, no lo nombra nunca. Trabaja en el Congreso como "asesora" en el bloque de Cambiemos (más específicamente, con el diputado nacional José Luis Riccardo). Desde 2016, cobra 100 mil pesos por mes, aunque no se conoce ningún proyecto específico en el que se haya desarrollado. Defender cualquier cosa tiene sus ventajas...