Hace unos meses, se generó revuelo cuando Alberto Fernández contó que Mauricio Macri le dijo la frase "que se mueran los que se tengan que morir", después de pedirle que no hubiera cuarentena en Argentina. Hoy, Juntos por el Cambio confirma que aquellas palabras expresaban el sentir de la oposición. A pesar del récord de casos en un día, el macrismo volvió a insistir en que no debe haber restricciones, aunque la situación se desborde y aumente la cifra de muertos.  

Ayer, Argentina superó los 20 mil casos, récord absoluto para un día desde marzo de 2020, cuando empezó la crisis por coronavirus. Mientras, los sistemas sanitarios empiezan a tensarse, por el uso de las camas de cuidados intensivos. ¿Qué hacer? 

En la mayoría de los países de la región, como Chile, Uruguay o Paraguay, la situación es esa: el crecimiento de los contagios impactó sobre los sistemas de salud, lo que obligó a todos los gobiernos, sean del color político que fuera, a tomar medidas restrictivas fuertes.

El único que eligió otro camino es Brasil, donde gobierna Jair Bolsonaro, el modelo a seguir por el macrismo. El resultado es tenebroso: más de tres mil muertos por día y más de 300 mil desde que empezó la pandemia. Bolsonaro tampoco quiere saber nada con medidas que puedan "afectar la libertad".

Mientras tanto, el oficialismo está negociando con los gobernadores provinciales para definir medidas que permitan para la ola de contagios actual, de modo de ganar tiempo mientras avanza la vacunación de mayores de 60 años. Es una carrera a contrareloj.