La ex gobernadora publicó una foto en Instagram con cuatro platos para recordar que le dieron el “alta médica” con lo cual se reencontraría con sus tres hijos que no la veían desde que le detectaron positivo Covid-19. Entre los mensajes de apoyo que recibió apareció el de Susana Giménez: “Bravo Mariu, me alegro tanto. Yo sabía que ni el COVID puede con vos. Abrazo gigante”. La respuesta de Vidal fueron dos emoticones de corazón.

El mensaje de Susana, que tiene millones de seguidores en las redes, parecería una apuesta fuerte por Vidal antes que por “su amigo” Macri, pero en realidad apuesta por ambos, ya que es una falacia creer que hay una fuerte interna en Juntos por el Cambio, más allá de lo que nos dicen en los medios.

Desde hace un tiempo, los medios hegemónicos juegan con una grieta en Juntos por el Cambio. Por un lado aparece Rodríguez Larreta, Vidal, Jorge Macri o Emilio Monzó y enfrente Macri, Patricia Bullrich o Lombardi. En realidad es el mismo juego que los medios intentaron entre fines del 2014 y principios del 2015 con una “supuesta” candidatura presidencial de Vidal.

El establishment económico y su brazo armado, los medios de comunicación, tratan de hacerte creer que Mariu es diferente, igual que su jefe político Rodríguez Larreta, pero ambos dependen de las decisiones de Macri. Hay que mirar estos cuatro años de gestión y se observará que no hubo diferencia entre el presidente y su gobernadora. Endeudaron la Nación y la Provincia; destruyeron los sistemas de salud y educación pública; el mismo plan económico que destruyó la pequeñas empresas en el país y en la provincia; negocios con los mismos amigos del presidente y, por estos días, nos enteramos que tanto Macri como Vidal se dedicaron a espiar a opositores, jueces y empresarios tanto a nivel nacional como provincial.

En el caso de Vidal, sus dos hombre de confianza, Alex Campbell, ex subsecretario de Asuntos Municipales y Guillermo Berra, ex Asuntos Internos de la bonaerense, investigados por espionaje ilegal. 

En los próximos meses nos harán creer que están los buenos y los malos en Juntos por el Cambio. La del odio como Bullrich o la bondadosa como Vidal, pero en realidad son las dos caras de una misma moneda. Como dice el dicho popular por más que el lobo se vista de oveja, nunca dejará de ser lobo.

Susana parece que ya dio el puntapié y la proclamó a Mariu como su candidata. 

Fuente: Info135