Acorde a la declaración de un espía que actuó durante la Agencia Federal de Inteligencia, a cargo de Gustavo Arribas, el ex presidente Mauricio Macri le otorgó como premio la conducción del Partido Justicialista al dirigente sindical Luis Barrionuevo por sus ataques a Hugo Moyano, uno de los gremialistas más combativos contra las políticas del macrismo.

El revelador dato surge tras el pedido de los fiscales de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona y Santiago Eyherarbide, quienes solicitaron la declaración indagatoria de Darío Nieto, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani por el espionaje ilegal a políticos, empresarios y periodistas, entre otros, en un dictamen que complica al secretario privado de Mauricio Macri.

En el escrito que elevaron al juez federal Juan Pablo Augé (a quien también le pidieron la indagatoria de Susana Martinengo y 20 ex espías de la AFI), los fiscales hacen un detallado análisis de las pruebas recolectadas en la causa, la mayoría de los teléfonos celulares de los involucrados.

En el dictamen, los ex agentes de la AFI confirman un dato estruendoso: la intervención judicial del Partido Justicialista por parte de la jueza María Servini, en abril del 2018. En una conversación de junio de ese año, el ex espía Leandro Araque revela que Macri "premió" a Luis Barrionuevo con la intervención por haber jugado a favor del gobierno contra Moyano.

"Recién estuve reunido con una persona del riñón de Jorge Triaca y muy cercana a Gerardo Martínez. Le consulte por Barrionuevo por si sabía cómo estaba jugando. El tipo fue muy concreto. Me dijo que juega para MM y que es por esta razón que está como interventor del PJ", relata Araque según un extracto del dictamen de los fiscales.

"Esa intervención se la dieron a modo de premio por haber dejado solo a Hugo Moyano cuando se había comprometido a protestar contra el gobierno en forma conjunta", remata el ex espía. Se refiere a una protesta contra Macri de febrero de ese año en la que Barrionuevo plantó al líder de Camioneros.