¿Inflación, crecimiento del desempleo y la pobreza, caída de la economía? Nada de eso. Al presidente Mauricio Macri parece sólo importarle la final de la Copa Libertadores que enfrentará a Boca, club del cual es hincha, con River. Increíble, pero real. 

"Esta vez se nos tiene que dar, el culón de Gallardo…”, chicaneó Macri en una recorrida oficial. Otra vez volvió a mostrarse preocupado por un tema que lo desvela. 

La semana pasada, Macri sorprendió al aparecer en todos los medios pidiendo que vuelva el público visitante en la final. Nunca se mostró tan hiperactivo con ningún otro tema de la agenda pública. Ni cuando el dólar se disparó hace unos meses y el Gobierno debió recurrir al FMI, Macri se expuso tanto mediáticamente. Finalmente, su idea de jugar con visitantes quedó en la nada luego de un papelón donde funcionarios de los Gobiernos nacional y porteño se contradijeron en cuestión de horas.