El senador de Juntos Somos Río Negro, Alberto Weretilneck, analiza la posibilidad de abstenerse de votar el proyecto de aborto legal que será debatido la próxima semana en el Senado si no se le introducen varios cambios a la iniciativa ya aprobada en Diputados.

Fuentes allegadas al legislador, quien habitualmente acompaña los expedientes impulsados por el Frente de Todos, dejaron trascender que Weretilneck "se abstendría si no modifican el proyecto". El panorama de votos a favor y en contra de la iniciativa está muy parejo en el Senado y una abstención podría inclinar la balanza hacia un lado u otro.

A través de una misiva enviada al presidente de la Comisión de Salud en el Senado, el radical jujeño Mario Fiad (que votará en contra del proyecto), Weretilneck planteó los puntos que pretende que sean modificados. La votación se encuentra en un virtual empate, y un voto que se mueva para un lado o para el otro puede resultar decisivo

Qué cambios exige Weretilneck

En el texto, el ex gobernador exige que los abortos en mayores de 13 años embarazadas por una violación se limiten a la semana 22 de gestación. Asimismo, Weretilneck reclama que se modifique la redacción que establece que se permite el aborto después de la semana 14 cuando estuviera en peligro la vida de la persona embarazada, como así también pide cambios en el artículo 5 de la iniciativa en la que se establece una serie de derechos en la atención de la salud como el de la autonomía de la voluntad.

El texto sostiene que "el personal de la salud debe respetar las decisiones de las pacientes respecto al ejercicio de sus derechos reproductivos, las alternativas de tratamiento y su futura salud sexual y reproductiva. Las decisiones de la paciente no deben ser sometidas a juicios derivados de consideraciones personales, religiosas o axiológicas por parte del personal de salud, debiendo prevalecer su libre y autonomía de la voluntad".

Según el legislador "este artículo, con dicha redacción, llevaría a los médicos a tener que acceder a las prácticas médicas que la mujer decide, sin participar de la misma, pero cargando con las consecuencias del tratamiento defectuoso, incluso con la posibilidad de incurrir en mala praxis".

"Claramente que la persona gestante participa activamente de la decisión del tratamiento, pero éste no puede ser un derecho absoluto, del cual el profesional médico no participa", remarcó.

Fuente: El Destape