Hernán Lombardi y su hermana Gabriela tomaron la decisión de que Torres de Manantiales cambie de negocio y para eso buscan despedir a 230 trabajadores, presionando para que acepten retiros voluntarios para no pagarles las indenmizaciones que les correspondencias por ley.

La idea de la familia Lombardi es mantener el balneario que tiene Manantiales, uno de los peores de la ciudad de Mar del Plata, pero que le sirve al exfuncionario macrista como pantalla para otro tipo de negocios, y el bar del último piso de una de las torres.

"Primero negaron el cierre, luego defendieron los retiros voluntarios y eso para alguien que está por quedarse sin trabajo es muy vil y doloroso, porque están jugando con el laburo de 230 familias, acá no hay lugar para la especulación", cuestionó el delegado Pablo Santín.

Hernán Lombardi y su hermana Gabriela, dirección de Torres de Manantiales de Mar del Plata, decidieron cerrar el complejo hotelero y así dejar en la calle a 230 familias, en plena pandemia, para encarar otro tipo de negocio.

Para poder concretar el nuevo negocio, Hernán y Gabriela Lombardi impusieron "retiros voluntarios y acuerdos mutuos", que según se pudo de "voluntarios y de acuerdos mutuos" no tienen nada.

Maximiliano Delfino, empleado de Torres de Manantiales,  contó  las sensaciones que vivieron los trabajadores al recibir la noticia. "Había compañeros temblando. Son muchos años, muchos compañeros que nos vemos cada temporada, son más de 200 personas. Es una tristeza muy grande".

Ubicado en la calle Alberti 445, Torres de Manantiales hace tiempo que se viene abajo, con accidentes dentro del complejo, algunas graves.

La familia Lombardi, según cuentan, habría llegado a un acuerdo con un sector sindical para de eso modo poder despedir o llegar a supuestos acuerdos sin pagar lo que corresponde, porque por ley debería abonar indemnización doble.

Fuente: Minuto Uno