La secretaría de Salud - el macrismo eliminó el ministerio - a cargo de Adolfo Rubinstein entregó a los legisladores nacionales un documento que expresa la baja en dosis de vacuna para las coberturas planificadas.

Esto fue confirmado por el diputado tucumano Pablo Yedlin. “Algunos recortes son alarmantes, como los de la vacuna para la Hepatitis A, para la cual en 2016 se adquirieron 880.000 dosis y en 2018 solo 401.000 y la de Hepatitis B pasó de 715.939 a 300.000”. Esta reducción de números de vacunas se ven también en Sabin, Varicela, Totavirus, Poliomelitis, entre otras.  

El propio Adolfo Rubinstein fue el que salió públicamente a reconocer la falta adjudicándola a problemas en las compras al Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Según fuentes que estuvieron en la reunión, la adquisición del stock de la vacuna para 2020 estaría en peligro.

“Las familias sufren una complicación mayor por el cierre de los programas de abordaje territorial. Esto incluye a los vacunadores que iban a los barrios, los clubes, los lugares de trabajo”, expresó Oscar Trotta, el ex director del Hospital Garraham y director del Instituto Revisor de Políticas Sociales y Acceso a la salud de la Defensoría del Pueblo. Y agregó: “Al desarticular esos programas, y como consecuencia de la situación económica, las familias no cuentan con los recursos para trasladarse y deciden postergar o suspender el esquema de vacunación”. 

Por su parte, Alberto Fernández, candidato por el Frente de Todos, expresó en una reunión de delegados de la Asociación Bancaria la semana pasada: “En este país hemos dejado de vacunar a los chicos”. Y agrego “¿Cómo no van a tener déficit cero si no compran vacunas para los chicos?”.