Tras la renuncia de Evo Morales, el presidente electo Alberto Fernández no dudó en calificar la situación como un “golpe de Estado” y celebró que la Unión Cívica Radical (UCR) tomara el mismo camino, diferenciándose de la postura oficial del Gobierno que consideró que el conflicto en ese país “no puede calificarse como un golpe”.

"Sacar a un Presidente con acciones que no están dentro del marco de las reglas de la democracia no puede llamarse de otra forma que golpe de Estado", escribió Fernández en su cuenta de Twitter, al tiempo que celebró que “la UCR, con sus años de tradición republicana, así lo entienda”.

Minutos antes, coincidiendo con Alberto Fernández, la UCR repudio a través de un breve comunicado el golpe de Estado en Bolivia. Atrás del texto se encolumnaron algunos dirigentes radicales como Alfredo Cornejo, Martín Lousteau y Federico Storani.

El texto del Comité Nacional de la UCR que repudia el golpe de Estado en Bolivia:

América Latina está viviendo jornadas particularmente convulsas. Hoy recibimos noticias de Bolivia, que dan cuenta de una sucesión de hechos preocupantes. Entre ellas, la renuncia del Presidente Evo Morales, en medio de un clima de agitación.

El continente necesita recuperar la normalidad institucional, en base a una observancia estricta de los procesos electorales.

No es justo someter a las sociedades al agobio, por una vocación de perpetuidad ilegal. Las autoridades electas en cada comicio deben gozar de la legitimidad que da la limpieza en dichos procesos.

El cuidado en los procesos, el respeto a la división de poderes, las reglas de equidad en la competencia política son el fundamento de la convivencia cívica. Las tensiones deben resolverse en su marco legal sin injerencias ajenas al poder civil.

Cuidar la democracia en el continente implica un esfuerzo por calificarla. No a las trampas! No a las injerencias externas! No al Golpe de Estado! Si al pluralismo, la democracia y la convivencia pacífica.

Por ello llamamos a la paz social y a elecciones libres y transparentes.