El presidente Alberto Fernández envió a la Cámara de Diputados el proyecto para despenalizar y legalizar el aborto junto con el llamado "Plan de los 1000 días", de acompañamiento de la maternidad en situación de vulnerabilidad y hasta los tres primeros años de vida de niños y niñas. "Cumplo con compromiso que asumí", aseguró el mandatario.

El proyecto se debatirá entre diciembre y el verano de 2021. "Hay mujeres que mueren en la clandestinidad", insistió Fernández. 

Con la llegada de las dos iniciativas al Congreso, ahora será el turno de contar votos. En 2018, un proyecto similar fue rechazado en el Senado. "Espero un debate respetuoso entre todos, que podamos escucharnos y respetarnos. Quiero que el debate se dé en el marco de nuestra democracia, que tenemos que fortalecer", pidió el presidente Alberto, que más de una vez se manifestó a favor de la despenalización del aborto. 

A simple vista, la iniciativa parece contar con los votos en Diputados, donde el peronismo y el progresismo son mayoría. En el Senado, los números volverán a estar parejos, porque el proyecto cuenta con el rechazo de muchos legisladores provinciales. El envío de dos proyectos busca un equilibro entre los representantes de los pañuelos verdes y de los celestes. Habrá que ver si alcanza.