El Presidente criticó a la Ciudad de Buenos Aires y a las provincias que decidieron reabrir las escuelas pese a que el decreto vigente establecía lo contrario. En el caso de Horacio Rodríguez Larreta lo suyo parece un capricho: CABA tiene récord de contagios y fallecidos (ya hay 16 docentes muertos). 

“Todo eso es jugar con fuego y lo que lamento es que el fuego va a quemar a la gente, a los argentinos y a las argentinas de esos lugares”, aseguró el mandatario en una entrevista concedida a AM 990.

Además de la Capital Federal, Mendoza y Córdoba decidieron que los chicos regresen a las aulas pese a que son distritos que se encuentran en “alerta epidemiológico”, categoría para la cual el gobierno nacional suspendió el dictado de clases presenciales.

“En Alemania hay una estimación que se hace para medir el riesgo de la pandemia, a la que llamamos tasa de incidencia. La tasa de incidencia mide cuántas personas se contagian cada 100 mil habitantes. Cuando llega a 150, se suspenden las clases presenciales. En todos esos lugares (que hoy retomaron las clases sin aval presidencial), estamos hablando de tasas de incidencia de 600 a 700, cuatro veces lo que marca Alemania”, explicó el jefe de Estado.

Y continuó: “Yo digo esto para que la gente entienda por qué recomendamos lo que recomendamos, no es un capricho que se nos ocurrió para jorobarle la vida a la gente, está comprobado que la educación moviliza alrededor del 25% de la cantidad de personas que circulan y el gobierno de Buenos Aires también lo sabe, por eso no permite el regreso de los alumnos más grandes”.