Con el objetivo de garantizar una alimentación en todos los argentinos y con la participación de organizaciones sociales, sectores religiosos, empresarios y académicos, Alberto Fernández, presentó esta mañana el programa Argentina contra el hambre, que consiste en una serie de medidas y propuestas para atacar, lo que llamó el candidato presidencial, una “inmoralidad”.

“Nosotros representamos los intereses de los que queremos una sociedad más justa. Tenemos que empezar a incorporar a los sectores que quedaron afuera de la sociedad. Eso es algo que me obsesiona. No quiero gobernar para algunos, quiero gobernar para todos los argentinos” fue una de las frases destacables del discurso de Alberto.

Entre los puntos de la iniciativa, que tuvo como escenario la Facultad de Agronomía de la UBA, se destaca la baja de los alimentos de la canasta básica. “No es posible que en el país del trigo y la vaca, el pan y la leche esté tan caro. Lo primero que vamos a reperfilar son los alimentos de la canasta básica argentina” explicó el candidato.

Concretamente, el plan plantea la regulación del precio de una canasta básica de alimentos, la reimplantación por ley el programa de Precios Cuidados, la ampliación de la Tarjeta de Alimentación, el refuerzo de la alimentación escolar y la elaboración de una canasta básica alimentaria de primera infancia.

Además, resaltó que “en esta campaña hacemos falta todos. No es una propuesta de campaña, es una propuesta que podemos empezar a materializarla hoy. Si llego a ser electo, me voy a poner al frente de la campaña contra el hambre en la Argentina”.  

En ese momento, Alberto se refirió a los dos proyectos sobre Ley de Góndolas que se encuentran en el Congreso Nacional “como un tema que ya se puede empezar a trabajar”. Y les pidió a los legisladores “que aprueben esta ley para que los pequeños productores tengan acceso a las góndolas con precios más accesibles.”

Previo a las palabras de Fernández, el diputado Daniel Arroyo brindó una charla introductoria sobre la problemática del hambre en nuestro país. La inclusión de Arroyo se leyó en clave política con su posible designación como Ministro de Desarrollo Social en el gobierno que asuma a partir del 10 de diciembre.

Por último, Alberto hizo hincapié en la amplitud de la convocatoria para luchar contra el hambre. “Olvidemos toda diferencia, juntémosnos para terminar con el hambre de una vez en la Argentina. No podemos vivir con semejante flagelo. Hagamos la batalla más sensata que podamos hacer: que ningún argentino padezca hambre. Es una batalla que debemos dar como sociedad. Que nos conmueva la vergüenza de tener la miseria al lado. Cuando un chico no recibe la alimentación adecuada en sus primeros años de vida, se lo condena a no tener futuro” expresó.