Este martes, Alberto Fernández junto al gobernador Axel Kicillof encabezaron el acto de entrega de 48 viviendas en el barrio “Saladita”. En ese marco, el presidente recordó el triunfo electoral de Néstor Kirchner, que posibilitó que llegara a la presidencia de la Nación un 25 de mayo de 2003, con detalles de color que permiten vivenciar un momento político único.

"Éramos presentados en el imaginario público como una banda de locos que se les había ocurrido ser presidente", narró Fernández, quien bromeó sobre el desconocimiento que había en torno al entonces candidato.

"Nadie sabía ni cómo se pronunciaba el nombre. Siempre me acuerdo de un dirigente de la primera, me habían pedido que me reuniera con ellos, y me dijo '¿cuándo vamos a conocer a Kissinger?'", agregó, entre risas.

Más serio, ponderó la imagen de Kirchner al señalar que "la Argentina necesitaba un tiempo distinto y nadie lo representaba mejor que Néstor". En el mismo tono, señaló: "Siempre le decía que la diferencia sustancial de él con sus competidores es que el 11 de marzo del 73, él estaba en la plaza, pero abajo", subrayó. 

"Todos los demás estaban en los balcones. Eran dirigentes que venían de aquellos años. El único nuevo era Néstor, alguien que se expresaba como algo diferente y que, además, mostraba una gobernación distinta", completó. 

Luego recordó el momento en el que Carlos Saúl Menem, rival de Kirchner, decidió no presentarse en la segunda vuelta electoral, allanando el triunfo del santacruceño. "Me tocó llamarlo y decirle 'ya sos presidente, porque me dicen que Menem se baja hoy a la tarde'", recordó, y se sinceró al respecto: "no entendíamos nada", aunque de inmediato se abocó a organizar el gobierno, del que formó parte como Jefe de Gabinete de Ministros.