En la quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández recibió al jefe del bloque del Frente de Todos en Diputados, Máximo Kirhcner, y al titular de la Comisión de Presupuesto, Carlos Heller, para analizar el proyecto que establece un impuesto a la riqueza para quienes hayan declarado bienes personales por más de 200 millones de pesos.

Acorde a la información que trascendió, el Jefe de Estado vio con buenos ojos la iniciativa y dio el aval para que avance en el Congreso Nacional. Tras el encuentro, el encargado de la redacción del impuesto, Carlos Heller, contó que el proyecto cuenta con “el total apoyo del presidente” y que “le parece que es una contribución importante a generar los recursos en un momento en que el país tiene una significativa necesidad de esos recursos por los gastos generados por la crisis de la pandemia”.

Según los lineamientos generales de la norma, que aún resta definir la redacción de la letra chica y las cuestiones técnicas, se prevé un tributo a los bienes personales declarados a partir de $200 millones y arranca con una alícuota de 2% y se aplica de forma gradual, hasta un máximo de 3,5% para los patrimonios superiores a $3 mil millones.

En tanto, se aplicaría sobre las personas según sus declaraciones juradas al 31 de diciembre del año pasado. El universo podría ser cercano a las 11.300 personas, aunque podrían pagarlo como mínimo unas 11.000 y como máximo, se estima, unas 12.000.

Aunque el impuesto extraordinario a la riqueza ingresaría la semana próxima por la Cámara de Diputados, el bloque oficialista ya se encuentra tejiendo los acuerdos necesarios para tener los números para su aprobación.

Lo recaudado por el impuesto, que estaría entre 250 mil y 300 mil millones de pesos, será destinado exclusivamente a atender medidas sanitarias, sociales y económicas vinculadas con la pandemia del coronavirus.