Alberto Fernández encabezó este sábado la inauguración del segundo encuentro del Grupo Puebla que reúne a los principales líderes latinoamericanos y que en esta oportunidad se desarrolla en Buenos Aires. Elogió a Lula da Silva y a Evo Morales y reveló que esta mañana habló con el mandatario de Francia, Emmanuel Macron.

“Me demoré en llegar, tuve casi una hora de charla con el presidente de Francia; una charla espléndida, en la que hablamos de Lula, de Bolivia, de Chile, de todos los problemas de la región...”, dijo Fernández al tomar la palabra en la jornada que se desarrolla en el Hotel Emperador, ubicado en la Avenida Del Libertador 420, en el barrio porteño de Retiro.

“Sentí que el presidente Macron me entendía que entendía que en Bolivia una clase dominante no se resigna a perder el poder”, continuó el presidente electo.Según trascendió, además de los temas de la agenda bilateral, comercio, inversiones- la conversación incluyó una común preocupación por la crítica situación en Chile, la inestabilidad política post electoral en Bolivia y por las dificultades surgidas en la relación diplomática entre Argentina y Brasi

"Con lula libre soplan otros vientos en Brasil", dijo el dirigente del Frente de Todos. Y a continuación agregó: "No tengo duda que la unidad de Brasil y argentina es indisoluble, ningún gobierno de coyuntura puede romperlo, nada lo va a romper. Vamos a seguir trabajando por esa unidad, que es el eje de la unidad de América del Sur".

En otro tramo de su discurso, elogió a Evo Morales, quien atraviesa un conflicto interno y en las últimas horas denunció "un golpe de Estado en Bolivia". Además, habló de la Justicia: "Lo que dice Lula del ¨Poder Judicial no es muy distinto de lo que yo digo sobre Argentina, y acá se rasgan las vestiduras", afirmó.

Bajo el lema "el cambio es el progresismo", las deliberaciones del Grupo de Puebla, que se extenderán hasta mañana, estarán marcadas por la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil que determinó la liberación de Lula, preso desde hace más de un año y medio, al cambiar la jurisprudencia procesal sobre las condiciones de detención.

Fuente: El País Digital