El presidente Alberto Fernández aseguró que "no hay ninguna ruptura" con los gobernadores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Ciudad de Buenos Aires en torno a la administración de la cuarentente y al tema del permiso de esparcimiento para flexibilizar el aislamiento. El mandatario lo anunció anoche pero fue rechazado por los principales distritos. 

En ese sentido, Alberto aseguró que el decreto que dictó señala que "cada jurisdicción debía reglar según sus necesidades" y confió en que, incluso en las provincias que ayer decidieron no autorizar salidas, "darán permiso en algunos lugares".

"No quiero que a nadie se le vaya de las manos el control de esta pandemia, que es lo que nos ha permitido llegar a donde llegamos. Hoy, la Argentina es uno de los países con menos muertos del mundo”, enfatizó. E insistió que "tiene mucho respeto" por todos los gobernadores. 

Hoy, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sumó a los mandatarios que limitaron la cuarentena aunque permitió la salida de una hora en una veintena de municipios, todos ubicados en el interior bonaerense.